El dinero habla. Y ESTAMOS A PUNTO DE HABLAR.

Cuando usted ingresa dinero en una cuenta de gastos o de ahorros, no se queda ahí. Su institución financiera, ya sea una cooperativa de crédito o un banco, lo pone a trabajar a través de préstamos e inversiones. Puede que te hayas dado cuenta de que tu institución financiera local está al servicio de la comunidad ayudando a las empresas y a las organizaciones sin ánimo de lucro a obtener préstamos del Programa de Protección de Cheques durante la pandemia, como un ejemplo.

No todos los bancos toman la decisión ética cuando utilizan tu dinero. Proyectos de combustibles fósiles como el infame oleoducto Dakota Access, financiado en parte por algunos de los mayores bancos de Estados Unidos, profundizan los daños del racismo estructural. La extracción y el transporte de combustibles fósiles corren el riesgo de envenenar la tierra y el agua, especialmente donde viven las comunidades de primera línea, y una vez que esos combustibles se queman, el caos climático resultante recae con más fuerza sobre quienes menos pueden permitírselo. Los bancos tienen que tomar una gran decisión: ¿se beneficiarán de esta crisis o empezarán a financiar soluciones?

Aprende más sobre cómo la justicia climática, la justicia racial y tu dinero están conectados.

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